El trago como trámite
Una mesa con botellas, hielo y jugos en caja. Se sirve rápido, se sirve mucho, y todos los vasos salen distintos porque nadie mide nada.
Funciona: la gente toma. Pero nadie recuerda un solo trago al día siguiente, y esa es exactamente la diferencia entre servir bebidas y montar una barra.
Es más barato de operar, y por eso es lo que se ofrece casi siempre.